ARGELIA 2025: TREKKING EN EL DESIERTO EN TASSILI N’AJJER

Por qué un trekking en el desierto

Porque si tienes vacaciones en Navidad, en Europa —y más aún en la montaña— la meteorología y los días cortos no son la mejor opción para realizar actividades.
En cambio, es la época ideal para visitar los desiertos africanos: temperaturas agradables, paisajes que no se encuentran en otros lugares y una accesibilidad cómoda.

Había visto varios programas en desiertos, pero Argelia me llamó la atención por ser un país poco visitado (mucho menos que nuestro vecino Marruecos) y porque había visto que sus desiertos de roca y arena eran especialmente bonitos.
Concretamente, en este parque natural hay paisajes desérticos espectaculares formados por mesetas de arenisca. Destacan sus formaciones rocosas erosionadas, con arcos naturales, pilares y agujas que parecen esculturas. También hay cañones, gargantas y valles secos, además de extensas planicies pedregosas. Entre las rocas aparecen abrigos naturales y cuevas, donde se conservan las pinturas rupestres.

 

Cómo organizarlo

Me fui a lo cómodo: con una agencia (en este caso, Banoa). Primero por comodidad y, en este caso, además porque el visado para entrar en Argelia tiene unas peculiaridades burocráticas bastante complejas (o al menos laboriosas). Por otra parte, contratar personal local (guía, camellos y camelleros) no es fácil si no tienes referencias directas fiables.

Hay programas para combinar recorridos en vehículo y caminatas, pero yo opté por uno de trekking puro sin apoyo de coches. Prefiero caminar con más contacto con la naturaleza, aunque se abarque menos área.

 

Puntos fuertes

  • Etapas cómodas, pero que ocupan bien el día (6–7 horas de caminata), con escaso desnivel.
  • Temperatura diurna estupenda para caminar (unos 18–20 ºC); por la noche, frío (una noche se llegó cerca de los 0 ºC).
  • Paisaje espectacular, con alternancia de cauces de ríos secos, meseta pedregosa, cañones rocosos y algún tramo de arena. Desde luego, lo suficientemente variado como para no cansarse del paisaje.
  • Cómodo: el equipaje lo llevan los camellos; solo tienes que llevar una mochila de día con una prenda de abrigo y agua. Además, al mediodía se para y sirven un picnic más que generoso.
  • Las noches, sin contaminación lumínica, revelan unos cielos espectaculares. Aunque aportan tiendas de campaña, con un buen saco hacer vivac es otro punto muy a favor.
  • No hay conexión a internet ni cobertura telefónica (para algunos será un inconveniente, para otros una bendición). Que cada cual se incluya en uno de los dos grupos. Tampoco hay electricidad, así que si llevas electrónica tenlo en cuenta (power banks o baterías cargadas de origen).

 

Pinturas rupestres

Además de los espectaculares paisajes, otro aspecto llamativo fue ver las pinturas rupestres que se pueden encontrar en diversos puntos. Reflejan un Sáhara muy distinto al actual, verde y lleno de vida. Se representan escenas de caza, pastoreo, danzas y rituales que muestran la vida cotidiana y las creencias de sus habitantes prehistóricos. Estas pinturas evidencian cómo el clima y la organización social fueron cambiando con el paso del tiempo.

 

Programa

Primer día. El viaje de España a Argel es muy corto (Madrid–Argel: 1 h 40 min). Más latoso es volar desde Argel a Djanet, al sureste del país, ya que solo se vuela de noche y la espera en el aeropuerto se hace muy tediosa. El vuelo en sí tampoco es largo (algo más de 2 horas cuando es directo). Del aeropuerto al lodge hay unos 40 minutos.

Segundo día. De Djanet a Iherir (pueblecito de inicio del trekking) por una buena carretera: 200 km que llevan unas 3–4 horas.

Del día 3 al 8. Días de trekking.

Día 9. Se camina unas horas hasta el vehículo que nos llevará de vuelta a Djanet. Paseo por la ciudad y, por la noche, vuelo a Argel.

Día 10. Visita a Argel, que bien vale la pena

Día 11. Regreso a casa.

 

MÁS FOTOS DEL VIAJE EN ESTA CARPETA DE FLICKR

Como siempre, dejo fotos del viaje para que os hagáis una idea de lo que ofrece este viaje más que recomendable.

























































Los campamentos en el desierto, con sus noches sin contaminación lumínica, fuero otro atractivo más de estre trekking:


Casas de adobe en el "camping" de Iherir

La opción de vivac... (hotel de mil estrellas)

... o en tienda






El pic-nic del mediodía, un lujo dado el lugar donde estábamos

En su momento hubo ríos en el Sahara y parte del trekking transcurría sobre esos lechos secos











Había tramos en los que había agua, un tesoro en estas tierras











No son los Reyes Magos, es todo el equipo colectivo y petates personales que transportan los dromedarios (no camellos)









Y para finalizar, las pinturas rupestres que demuestran que esta fue una zona llena de vida hace varios miles de años







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